Pero solo es noticia si pasa allí...
Ayer, parte de los pasajeros que hacían el trayecto Valladolid - Madrid en el tren regional express con salida a la hora 18.26 llegaron a su destino más allá de las 12 de la noche.
Los fallos se sucedieron uno tras otro.
El origen del problema la mala previsión de Renfe. Sólo a ellos se les ocurre cerrar las vías en un fin de semana.
La maravillosa organización de Renfe dispuso autobuses que fueron saliendo de Valladolid en dirección Viana de Cega donde se podía coger ya el tren. Primero un autobús, para aproximadamente 1000 personas y luego fueron llegando más con cuenta gotas.
La única persona que informaba de la situación aseguraba que daba igual el autobús que se cogiera que hasta que no llegara el interventor al tren (iba montado en el último autobús) no saldría el tren.
Yo, junto con otras 50 personas fui en el último autobús, y nuestra sorpresa fue mayúscula cuando llegamos a Viana y allí no había ni tren, ni gente ni nadie que informara. Cuando se consiguió hablar con el personal de Renfe, nos dijo que los que habían llegado primero se habían quejado y que como el tren estaba lleno, se había salido. Cómo puede ser que esté lleno si yo tenía en la mano mi billete. La organización inexistente había permitido subir al tren, gente con otros billetes, de horas posteriores y sin billete.
Tras esperar un buen rato, apareció otro tren que frenaron a dedo (no tenía previsto parar) con dirección Madrid en el que nos montamos, un tren de cercanías, viejo, incomodo, sin wc y sin servicio de bar.
Salimos en dirección Madrid y tras quince minutos de viaje, paramos en Medina del Campo donde estuvimos parados más de una hora y media por una incidencia en la vía, por supuesto nadie nos informó, nadie sabía nada, y además no se nos permitió cambiar a un tren Talgo que tenía prioridad para salir, porque no correspondía con el billete que había pagado.
Al final la llegada a Madrid, sin baño, sin agua y sin comida se efectuó a las 00:25 horas, tres horas y quince minutos más tarde de la hora prevista de llegada.
Renfe la única solución que da es devolver el dinero del billete previa reclamación del mismo, pero nadie nos va a pagar ni la incomodidad, ni el tiempo perdido ni la sensación de abandono y desinformación.
Pero esto no es noticia porque pasa en Castilla y León...
Las fotos las saqué durante el viaje, pinchar sobre ellas para agrandar.


